lunes, 8 de octubre de 2012

RUTA POR GREDOS OCCIDENTAL: Corral del Diablo - Juraco - Covacha. Sendero circular.



Realizada el 6 Octubre 2012





Fuimos cinco amigos que pertenecemos al grupo Falsos Llanos, Patxi, Miguel, Maxi, Juan José y Antonio, a realizar un recorrido por la parte Occidental de la Sierra de Gredos.

Ruta impresionante y bonita a la vez que dura y larga, unas 12,30h en total, tuvimos que utilizar los frontales al final del recorrido, eso sí, caminando sobre un marcado y liso camino de tierra.

Desde el pueblo de Nava del Barco y por la carretera que se dirige al pueblo de Umbrías, tomamos un desvío que nos sale hacia la izquierda, es un carril de tierra que sin estar en perfectas condiciones, es apta para la mayoría de los vehículos o turismos, rodando a una velocidad lenta, que nos lleva al puente de las Juntas, dónde previamente debemos aparcar.

Este carril discurre paralelamente a la garganta de Galín y a ella se une la garganta de la Nava, prácticamente a la altura del citado puente, que es dónde comenzamos a caminar siguiendo el curso del arroyo que discurre por la garganta de la Nava y que nos dirige al circo del Corral del Diablo. 




Caminamos sobre hierba mullida y bolos salteados y aislados de granito,   pasamos al lado de ganado vacuno y vemos nuestra primera vaca avileña negra, parecen toros bravos, si no fuera que a nuestro paso salen corriendo despavoridas de miedo.



Pasamos al lado de acequias que parecen regar esas praderas para que siempre estén con un verdor constante, suponemos que para el ganado que pasta en esas zonas.





 Durante el trayecto nos encontramos con varios refugios, unos en mejor estado que otros.

El recorrido nos conducía por el centro del valle que formaba el circo glacial, marcado con hitos de piedra de forma abundante y que nos guiaban de forma clara, avanzamos cada vez más cerca de la garganta de la Nava y empezamos a subir pendientes zigzagueantes muy bien trazadas y de firme estupendo, sobre piedras formando una especie de "calzada romana" en muchos tramos del recorrido.



La pendiente se va acusando y poco a poco vamos subiendo como diferentes escalones que nos conducen a nuestra primera joya del día, la Laguna de la Nava, situada al pié del Corral del Diablo.

Una vista impresionante de todo el circo, paredes pétreas de granito con tonalidades verdes a causa de los líquenes sobre ellas, es una sierra muy diferente a las que yo conozco y vengo pateando como Grazalema, Sierra de las Nieves, Aracena, Sierra Nevada, Pirineos, etc..

Tras picar algo a orillas de la laguna, proseguimos nuestra marcha hacia el Alto del Diablo, alcanzando su cumbre tras una pendiente prolongada y continuada, desde allí las vistas del valle de dónde venimos y la laguna en primer término son una auténtica maravilla.



También divisamos nuestros próximos objetivos, el Juraco y La Covacha detrás.

En esos momentos las nubes en forma de niebla baja se internaban tímidamente entre nosotros, íbamos por una línea entre nieblas, igual nos cubrían que al momento se apartaban y nos dejaban preciosas vistas.
Cresteamos un poco y de momento nos tuvimos que enfrentar con una bajada algo peligrosa, ya que era bastante escarpada y los de arriba tiraban piedras a los de abajo, de hecho alguna de ellas tuvimos que esquivarlas.



Cuando llegamos abajo, iniciamos la subida al collado y acto seguido, entre inmensos bloques de granitos y ayudándonos de las manos en muchos puntos comenzamos la subida por la ladera del Juraco hasta alcanzar su cumbre.






Estábamos rodeados por un enorme, blanco y extenso mar de nubes, de nuevo un tentenpié y a bajar de nuevo para afrontar nuestro último pico del día, sabíamos que existía la posibilidad de bajar por una larga chimenea que nos dejaba cerca de la base de la Covacha, pero por precaución bajamos algo más, buscando los pasos más claros y seguros para luego volver a subir lo bajado y coronar la Covacha, dónde comimos y nos deleitamos con ese magnífico paisaje.


Vistas infinitas por encima de ese mar de nubes, las lagunas de los Caballeros y la del Barco oteadas desde nuestro privilegiado mirador. Se observaba toda la garganta de la Vega, con la laguna del Barco en su inicio y por dónde realizaríamos nuestra vuelta. 

La bajada desde este punto a la laguna del Barco fue larga y de roca en roca, nos llevó un buen tiempo y eso que se veía relativamente cerca desde la Covacha.



Insisto, guiado perfectamente mediante hitos de piedras, una vez en la laguna, seguimos el curso de la garganta de la Vega, que nace en la citada laguna,



es un curso serpenteante con caídas de agua preciosas, lo tenemos que cruzar en varias ocasiones,



hasta separarnos ligeramente del mismo para caminar por senderillos interminables bordeados de plantas altas parecidas a las retamas, cruzar muros de piedras, otros con alambre en su coronación, esta fue la zona más tediosa, larga y menos atractiva de la ruta, pues al cansancio acumulado se sumaba la largísima longitud de esta última etapa que además nos íbamos quedando sin luz natural y queríamos llegar a conectar al menos con el carril de tierra que nos conduciría a nuestro vehículo y así fue, no pilló la noche cerrada justo en la conexión del citado sendero con el carril, separados por una cancela.

Ya de forma algo más relajada caminamos unos dos kilómetros por él con los frontales puestos, la mitad tenían las pilas gastadas, llegando por fin a nuestro ansiado coche.


Ruta muy bella pero que nos pasó factura durante algún tiempo por su dureza.





el track de la ruta lo tienes aquí:


2 comentarios :

  1. Preciosa e interesante ruta, Antonio. No me extraña nada que os pasara factura!!! Sólo de ver los desniveles en la gráfica me tiemblan las piernas!!!

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    1. Gracias Viquiló.
      El mero hecho de pisar esos picos y esa Sierra en general, merece la pena el esfuerzo realizado.
      Saludos.
      Antonio.

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