domingo, 3 de enero de 2016

CIRCULAR POR LA SIERRA DE ALMORCHÓN. SUBIDA AL PICO CONVENTO

Ruta realizada el día 23 de Noviembre del 2014.

Fuimos Mª José y yo, Antonio, a realizar un intento de recorrer de forma circular toda la parte alta de la Sierra de Almorchón, con la culminación en la subida al pico Convento.

Ya conocíamos la zona, pero llevábamos un proyecto de intentar cerrar una circular por la parte superior de la Sierra de Almorchón así que, para allá que nos fuimos, tomando la autovía de Málaga para desviarnos a la altura de Osuna hacia El Saucejo, Almargen (donde desayunamos), Campillos y Ardales.

Desde este último pueblo, tomamos dirección hacia la central eléctrica del Gobantes y, a la altura del primer camping a orillas del embalse del Conde de Guadalhorce, junto al Museo Arqueológico Parque Ardales, dejamos el vehículo.

Con mochilas a la espalda y botas de montaña en los pies, iniciamos este trazado, cruzando en primer lugar la carretera por la que llegamos para, campo a través, ir tomando altura hacia la Sierra de Almorchón, sierra de rocas en arenisca, con sus peculiares y curiosas formas.

Cuando llevábamos cierta altura tuvimos que bordearla, por encontrarnos un paredón vertical inexpugnable, tomando dirección Sur para intentar subir por su estribación, pasando a su otra vertiente que, aunque tenía pendiente, era practicable.



Aquí, la visión de las paredes, oquedades y caprichosas formas de la arenisca nos cautivaron y sorprendieron. También tuvimos la primera vista sobre el Tajo de la Encantada, con su embalse Superior, aunque lo que mejor se veía era su columna de presión.

Seguíamos un recorrido hitado pero a cierta altura. Existían hitos por todas partes provocándonos una confusión (que no fue tanto ya que nuestra pretensión de este recorrido era principalmente exploratoria) así que decidimos tomar dirección Norte pasando por encima de las paredes que nos obstaculizaron el paso al comienzo del recorrido.


Caminamos por la ladera Oeste de esta sierra, pasando un barranco a la altura de los Camoriles. Un espectáculo para los sentidos, formas extrañas, piezas apoyadas unas en otras, cavidades o más bien cobijos pequeños y amplios, oquedades de diversas formas, formaciones en modo de tortitas simplemente apoyadas sobre el suelo. La verdad es que era muy entretenido y fotogénico todo este lugar.










Llegó un momento, cuando caminábamos por una gran pendiente lateral, en que había que estar atentos por un posible resbalón ya que el terreno era arenilla.Decidimos atacar y poner la directa hacia la parte superior cambiando el rumbo, en esta ocasión sentido Este.

Al principio, campo a través y usando sendas de animales, y luego por sendero algo más marcado, subimos esa pendiente hasta alcanzar la parte superior entre un denso pinar, pero aquí si tuvimos un claro y marcado sendero.





Tomamos ahora sentido Sur. Realmente estábamos describiendo una amplia zeta desde que iniciamos la ruta. Decidimos intentar hacer la circular en sentido anti horario y como hasta ahora estábamos acostumbrados, en subida, aunque algo más suave que lo anterior.


Este primer tramo, bordeando la meseta, nos dejó en un “impre-sionante” mirador natural, el punto más al Suroeste a ese nivel, que gozamos durante un buen rato comiéndonos algunas frutas. Unas vistas espectaculares sobre el embalse que teníamos a nuestros pies.





Tras el merecido descanso, continuamos con la ruta en sentido anti horario por un amplio cortafuego y claro sendero, dirección Este, con ligera caída hacia el Sur. Fue un camino por la divisoria de cumbres, aunque por una zona algo alomada, flanqueados por una vegetación espesa y un pinar.



Alcanzamos el extremo situado más al Sureste, otro privilegiado mirador natural sobre todo del Tajo de la Encantada y del Desfiladero de los Gaitanes, al paso del río Guadalhorce. Aquí me entretuve fotografiando a los numerosos buitres que sobrevolaban la zona.




A continuación tomamos dirección Norte, hacia el pico Convento que lo teníamos en nuestro punto de vista. Seguíamos por la divisoria, con los Tajos de Almorchón debajo de nosotros a nuestra derecha y a inferior cota. Igualmente, más abajo, discurría el río Guadalhorce y el reformado caminito del Rey. La verdad es que se trata de un lugar con encanto y algo especial, toda esta parte del Chorro.






Para encumbrar tuvimos que descender para luego ascender a lo alto de la elevación, donde tuvimos que hacer uso de las manos para subir a su punto más alto ya que había que superar un murete de rocas.

Las vistas desde aquí, excepcionales. Todos, hasta ahora, miradores de primer orden.


Desde el pico Convento, las vistas sobre la parte Norte eran espectaculares: el embalse del Gaitanejo a nuestros pies, el ya repetido embalse del Conde de Guadalhorce y el de Guadalteba y Guadalhorce, más al Norte. Toda la sierra de la Huma y el Capilla al fondo y, por supuesto, el vertiginoso desfiladero de los Gaitanes entre otros puntos sobresalientes.










Te daba rabia bajarte de estas atalayas. Se apetecía quedarse en ellas un tiempo prolongado que no teníamos ya que aún quedaba la parte “inexplorada y dudosa de la ruta”, el ensamble que teníamos proyectado realizar con ayuda del mapa IGN y del Google Earth, que estudiamos previamente ya que, en lo que a tracks se refiere, no encontré ninguno que pasara por allí.

Bajamos del pico describiendo una circular y descendimos, dirección Este, hasta alcanzar el collado por donde se bajaría cómodamente por el marcado sendero pero yo, preferí recorrer por el borde del impresionante cortado que terminaba en el Mirador de las Buitreras, caminando por el borde del abismo entre un mar caótico de rocas calizas.

Tras empaparme de todas las vistas que desde este punto se observaban, lugar de una verticalidad absoluta, descendí para reunirme con Mª José que había cogido por el sendero de bajada clásico.






Ya juntos, y sobre el carril que nos podría llevar al inicio del Caminito del Rey o al Mirador, situado junto a la carretera por la que llegamos en coche, al lado del embalse del Conde de Guadalhorce, caminamos un trayecto para abandonarlo, justo en la curva pronunciada a 180º, donde conecta con el arroyo estacionario procedente de la sierra de Almorchón, en su parte Norte.

Antes, cuando caminábamos sobre el camino de tierra, justo en la zona situada al Norte del pico Convento, nos encontramos con un poste geodésico, algo escondido y poco visible, colocado en lo alto de un corto mirador de esa estribación. Curiosamente el poste estaba ahí y no en lo alto del pico.



A partir de la conexión con el anterior arroyo, estudiado únicamente bajo plano, iniciamos el tramo de trayecto que nos serviría para poder conseguir la circular pretendida. Ya desde lo alto del pico Convento, estuve estudiando sobre el terreno esa posible subida y el lugar más idóneo para conseguirlo.

Al principio, seguimos el cauce seco del arroyo aunque rápidamente nos obligó a ir trepando y salvando obstáculos, pero se caminaba relativamente cómodo. A continuación, tomamos en severa pendiente y paralelamente al cauce un tramo, haciendo uso de manos y pies para superar un tramo algo dificultoso pero que nos dejó sobre la cordal que pretendía y que tenía vista y estudiada de antemano.


Al Norte, disponíamos de unas bellas vistas sobre los embalses de Guadalteba y Guadalhorce, así como de sus presas.


En esos momentos, la dificultad había sido superada, no así la incertidumbre, ya que no sabíamos qué sorpresa nos depararía el resto del trayecto.

Caminábamos por la parte superior de la ladera Norte del cauce, dirección Oeste, y teníamos al lado, la otra ladera que encajonaba el arroyo. Allí estuvimos entretenidos con un grupo de montesas que se reían del vértigo y equilibrio en sus paredes verticales.




Pasamos por una parte muy árida, seca, con pinos aislados y muy deformados por las rachas de viento de la zona y entre un matorral poco tupido. La verdad es que ese tramo me sorprendió gratamente, pocos obstáculos y se avanzaba con rapidez. El pico Convento se fue quedando a nuestras espaldas.



Pero llegó lo que me esperaba, un bosque tupido de jóvenes pinos que eran como una barrera natural infranqueable, que nos obligó a internarnos en él, agacharnos, “no perder un ojo con sus ramas”… pero tuvimos la suerte de que se trató de un corto tramo ya que, enseguida, alcanzamos zonas mucho más clareadas así como el contacto con el sendero marcado que nos llevaría a cerrar la circular y unirnos con el punto en donde alcanzamos la parte superior de esta sierra.



Sólo nos quedó caminar por el claro sendero hasta conectar con el punto donde iniciamos el trazado circular por la parte alta de esta sierra.



Para la bajada tomamos otro sendero, bastante hitado, paralelo al de subida. De nuevo las vistas del embalse espectaculares, así como todo el entorno que nos rodeaba, zona de los Camoriles.



Llegamos a una zona extraña, como artificial, llena de “tortitas” como colocadas en el lugar, aunque está claro que se trata de formaciones aleatorias naturales ubicadas en esa zona, pero le daban un toque llamativo y difícil de creer.

Nos divertimos un rato observándolas y yendo de unas a otras. En algunas habían nombres, arañando la arenisca y quedando labradas y firmadas.






Tras estar un buen rato en este raro lugar, continuamos con nuestro descenso siguiendo los hitos que, a veces, nos llevaban por canalillos labrados sobre la propia roca. Viendo que ese trazado cada vez nos apartaba mas de nuestro destino, igual más abajo encontrábamos senderos para regresar, decidimos ir al encuentro de la senda de subida. No era complicado andar “roca a través” por esa zona.


Conectamos con nuestro itinerario de ida y sólo nos quedó recorrerlo en sentido contrario. Eso sí, una vez en la zona del pinar, abajo, seguimos el sendero marcado que nos llevó a la carretera de una forma cómoda y suave, no como a la ida que fuimos como nos dio la gana, monte a través.


Terminamos en la zona de acampada donde teníamos el coche. Allí nos cambiamos de calzado y dimos por concluida nuestra excursión.


 DATOS DE INTERÉS DE LA RUTA:




 Si quieres el track de la ruta, pincha sobre el siguiente enlace:




No hay comentarios :

Publicar un comentario