jueves, 7 de agosto de 2014

Circular de subida al pico Chullo (máx. cota de la provincia de Almería)

Ruta realizada el día 13 (Domingo) de Mayo de 2.012.

Fuimos Mª José y yo, Antonio, de escapada de fin de semana, al pueblo de la Calahorra, donde nos hospedamos.

Llegamos por la tarde del sábado, nos levantamos temprano el domingo, nos pegamos la paliza y de vuelta para Sevilla. La montaña es dura pero, quién algo quiere….

Esta ruta es anterior a la creación de mi blog, pero la introduzco para que forme parte del capítulo de techos provinciales, de momento andaluces; luego, quién sabe…

Nos desplazamos en coche, desde La Calahorra, por la autonómica A-337 y, a la altura del kilómetro 25, alcanzamos el Puerto de la Ragua donde dejamos el vehículo.

Con mochilas a la espalda y botas de montaña en los pies, iniciamos nuestro proyecto de conquista del pico más alto de la provincia de Almería. Me podría haber entrado antes esta fiebre senderista ya que, durante varios años, hemos pasado por aquí buscando el Cabo de Gata donde habitualmente veraneábamos.

Lo primero que nos encontramos fue El Refugio del Puerto, que estaba cerrado.

Tomamos por un carril que lo bordeaba y, en subida, nos llevó, casi perpendicularmente a la carretera, hacia el Morroncillo de Fuente Fría. Seguíamos el itinerario de la Cañada del Castillejo.


Se trataba de un pequeño caos de rocas. Tras pisarlo y verlo, continuamos siempre en ascensión y siguiendo, aproximadamente, la misma Cañada que realizaba un giro de unos 90º respecto a la dirección que traíamos.



Dejando atrás al Morroncillo y con dirección hacia el Chullo, caminábamos por camino o carril de tierra pero flanqueado, a nuestra izquierda  y junto a él, por un extenso pinar y, mucho más retirado de nosotros, a nuestra derecha, por otra masa arbórea parecida. Entre ella y nosotros, aparecía una vasta llanura de plantas de porte bajo adaptadas a la climatología fría del lugar.


De repente, el pinar se acabó y nos vimos caminando por un terreno sin árboles, con matas bajas típicas de alta cota y lascas de piedras de tipo pizarra. Estábamos junto al Morrón de las Tres Lindes.


Ya teníamos vistas sobre nuestro objetivo y también hacia nuestra derecha, el Oeste, las vistas de los tres miles de Sierra Nevada que aún conservaban algo de nieve.

Desde este punto, de cota 2.219 m de altitud, y prácticamente en línea recta, no pararíamos de subir hasta alcanzar nuestro pico de 2.612 m de altitud siguiendo, en esta ocasión, la Cañada Real.



Antes de llegar, nos encontramos con un refugio realizado completamente en piedras de pizarras del terreno y con una estructura de madera en su interior. Se encontraba a unos 2.515m de altitud y su puerta de entrada estaba rota y volcada hacia su interior, donde encontramos una pala que se utilizaría para sacar la nieve que entrase.




Ya sólo nos restó el último esfuerzo de subida para alcanzar el inmenso poste geodésico que tiene el pico del Chullo en su cumbre.



Desde allí las vistas de Sierra Nevada eran magníficas, con los Morrones del Mediodía, Sanjuanero y el Alto de San Juan, en los primeros planos.


Hacia el lado contrario, destacaba a lo lejos el cerro del Almirez, segunda cota en altitud de la provincia de Almería.




Tras otear en todos los sentidos, continuamos con nuestra ruta. Por la mismísima cordal, fuimos descendiendo paulatinamente hasta alcanzar el Morrón del Chullo o de Bayarcal, otro cúmulo de guijarros que sobresalía levemente de esa cordal.


Al continuar por la misma cordal, ya con la Laguna Seca al fondo, abajo y alineada con nosotros, nos encontramos con un nevero donde nos divertimos un rato.




Era un día caluroso y a medida que ibas bajando se notaba cada vez más el calor. El caso es que, una vez junto a la Laguna, por decir algo, le comenté a Mª José la idea de proseguir dirección hacia el cerro del Almirez, a lo que me contestó que tururú, que me esperaba a la sombra de los pinos.




Así que, por aprovechar la oportunidad de conocer esta zona tan alejada de nuestra localidad, caminé un rato hasta los Peñones del Mediodía, donde me di la vuelta, principalmente, por no dejar tanto tiempo sola a Mª José.

En mi recorrido en solitario, me encontré con un vallado que protegía una pequeña estación para obtener datos sobre la climatología del lugar. Más tarde me topé con varios apilamientos de rocas, parecidos a grandes hitos, hasta alcanzar los Peñones.







De todas formas, el Almirez, quedaba aún muy retirado, por lo que tuve que aguantarme y guardarlo para futuros proyectos. De regreso a la Laguna Seca y tras el encuentro con Mª José, iniciamos el regreso por otro camino de vuelta para conseguir realizar una circular.

Dejamos la Laguna a nuestra derecha para explorar unos riscos curiosos situados en el Prado del Espino, donde nos encontramos con un curioso roedor que, más que temernos, nos husmeaba, supongo que pensando en alguna pieza para comer.



Tomamos un marcado sendero de vuelta que, al principio, coincidía con el Cordel de los Verederos. Se trataba de un sendero a media ladera del pico del Chullo.


Atravesamos varios barrancos entre los que destacaba el Barranco del Diablo y, posteriormente, el de Dólar.



Pasamos próximos a la fuente de las Águilas y observamos, a lo lejos y abajo, una especie de refugio, situad junto al Cordel del Pulpitillo, al que se podía acceder por un carril de tierra.


Nos encontramos, caminando por esas extensas laderas, una zona que destacaba por su verdor y por lo mullido del terreno, ya que formaban las dos orillas de una pequeña barranquera por la que discurría un pequeño aporte de agua, transparente y fresca, al paso por la Rambla del Castañar.




Cuando llevamos varios kilómetros caminando por las faldas de esas largas laderas, pedregosas y secas, siguiendo el marcadísimo sendero, contactamos con el que hicimos por la mañana, prácticamente, a la altura del Morrón de las Tres Lindes.



Ya sólo nos quedó seguir bajando, por el tramo de inicio de la ruta, hasta alcanzar el vehículo.

Nos hidratamos algo. Cambio de calzado y alguna ropa y, del tirón, para Sevilla, no sin antes fotografiar el precioso castillo de la Calahorra, situado a 1.256 m de altitud en lo alto del pequeño cerro existente junto al mismo pueblo.


DATOS DE INTERÉS DE LA RUTA:




 Si quieres el track de esta ruta, pincha sobre el siguiente enlace:



1 comentario :

  1. Muy guapa, nosotros iremos solo hasta la cumbre, aunque no descarto pasar por esa laguna. Ya veremos
    Un saludo

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