lunes, 16 de septiembre de 2013

CIRCULAR TREVELEZ A LA ALCAZABA Y VARIOS TRES MILES MÁS

Ruta realizada el día 24 de Agosto de 2013.

Fuimos Mª José y yo, Antonio, el que les escribe.

Bueno, continuando con el proyecto que me he propuesto, pisar todos y cada uno de los tres miles que existen en Sierra Nevada, alquilamos una habitación en los apartamentos Siete Lagunas situados en la parte alta del pueblo de Trevelez y desde ellos, directamente, iniciamos nuestra ruta, con mochilas a la espalda y botas de montaña en los pies, a eso de las 8h de la mañana, tras un rápido y pequeño desayuno.

Caminamos por varias calles preciosas de ese pueblo granadino que, mediante diversos carteles metálicos, nos iban indicando las calles a seguir, siempre dirección a 7 lagunas.


Alcanzamos rápidamente la última calle que nos dejó frente a un camino empedrado. Ni que decir tiene que todo el recorrido, hasta la propia Alcazaba, era cuesta arriba y sin frenos, je, je.. Pocos y cortos trazados horizontales.

Entre fincas y pequeños cortijos íbamos subiendo. A veces, las fuentes derramaban sus aguas encharcando nuestro camino. Pronto alcanzamos la acequia Nueva que pasamos de un lado a otro mediante un pequeño puente.


Cruzamos el Barranco Porras, a la altura del cortijo de la Umbría superamos el Barranco Madrid y, cuando llegamos a la altura del cortijo Piedra Redonda, pero a una mayor altitud, giramos hacia nuestra izquierda unos 90º en un acusado ascenso respecto a lo que llevábamos caminado anteriormente, bordeando una inmensa piedra (supongo que el cortijo tiene su nombre debido a ella). Subíamos por la zona conocida como las Majadillas.

Superada esta bola pétrea, nos acercamos a un cartel que nos informaba sobre el valle del río Trevelez.


Salvado este primer, largo y fuerte repecho, caminamos durante un buen rato paralelos a la acequia gorda que, aunque apenas se veía, si se escuchaba perfectamente.


A la altura del Barranco Cueva Agustín, en la zona de los Posteros, nos encontramos con un poste indicativo que nos daba información sobre la dirección y distancia a la Campiñuela y a Siete Lagunas.


Seguimos su indicación y, tras superar una portilla, nos vamos introduciendo poco a poco en un pinar de bajo porte, como de reforestación de hace algunos años.







Mientras caminamos por este bosquete, poco a poco la senda se va tornando más pendiente y por la zona de Prado Largo es cuando más se acentúa que, tras atravesar la acequia del Mingo, nos dejó directamente en la zona conocida como la Campiñuela, formada por una extensión más o menos llana donde existía una cabaña pequeña para refugiarse los pastores y una era a su lado.



Allí nos tomamos algo de picar para reponer fuerzas por esa continuada ascensión y para poder seguir subiendo. Tras ese breve descanso, nos pusimos de nuevo manos a la obra y ahora, con una pendiente más suave y más o menos paralelos a la acequia anterior pero, cada vez y de forma progresiva, tomando más altitud respecto a ella, caminábamos por los Cahorros de las Hoyas hasta que el sendero era cortado por el cauce del río Culo de Perro.






Nosotros lo atravesamos por el dique derruido que allí queda (para mí, el mejor lugar de vadearlo sin arriesgarse a mojarse las botas y calcetines por un imprevisto resbalón en cualquier otro punto del cauce).



De nuevo la misma tónica de esta ruta, seguir subiendo. Aún seguíamos por el sendero de subida a las 7 lagunas, por la zona del Prado de las Yeguas, pero pronto llegamos al punto donde iniciamos nuestro desvío del sendero anterior.



Nos comenzamos a separar del río Culo de Perro casi de forma perpendicular, atravesando la acequia de Prado Llano y tomando, progresivamente, mayor altura.

Dejábamos a nuestra izquierda todas las Chorreras Negras, procedentes del vaciado de las Siete Lagunas y caminábamos por toda la dorsal que se enfilaba directamente hacia nuestro primer objetivo del día, nuestro primer tres mil del recorrido.




Se trataba de otra larga y tediosa subida, pero en cuyo final se advertía el pico a superar, aunque por supuesto pagando un alto esfuerzo, ya que la pendiente en este último tramo se volvía a incrementar.





Entre un gran caos de piedras donde te ayudabas de los diferentes hitos colocados de forma estratégica, llegamos por fin a nuestro codiciado pico.







Encima y pisado, nuestro primer tres mil, el Peñón del Globo con 3.289m de altitud. Otro para el bote ¡!



Un fantástico mirador natural sobre el paraje de las Siete Lagunas, con el Mulhacén y la Alcazaba a uno y otro lado.

Se veía perfectamente el trazado a seguir que teníamos proyectado, con el pico del Globo Occidental a continuación y, al fondo, el Puntal de la Cornisa.

Tras disfrutar de ese momento, iniciamos la bajada entre caos de piedras buscando los mejores pasos hasta alcanzar terreno firme y proseguir con la subida casi inmediata a nuestro segundo objetivo, atacándolo ligeramente por su derecha, hasta alcanzar su cumbre.

Segundo tres mil de la jornada, El Globo Occidental con sus 3.296m de altitud.


Pico espectacular por sus vistas y por sus lascas de grandes piedras que burlaban la ley de gravedad mediante grandes losas que formaban un fantástico balcón volado. No apto para asomarse a personas con vértigo.




Las vistas eran similares a la del anterior pico con la gran diferencia de la sensación de vacío al asomarte por su extremo. Impresionante ¡! Recuerdo que cuando íbamos de vuelta, que ya detallaré más adelante, y pasamos por debajo de él, me temblaron las piernas, pues es cuando comprendí exactamente dónde nos estuvimos moviéndonos, sentándonos y asomándonos al vacío.

Tras las fotos de rigor, bajamos dirección al siguiente pico de la jornada, esta vez la bajada fue más cómoda y prácticamente nos dejó junto al hito que marca la bajada hacia el Coladero, sendero bastante pendiente, formando marcados zigzag y de terreno suelto por el que bajaríamos una vez conquistada la Alcazaba y que nos llevaría hacia las Siete Lagunas.

Allí nos encontramos con varios machos de cabras montesas que comían plácidamente y con total tranquilidad. Más bien, parecía que les costaba trabajo retirarse de nuestro camino!!!




Pronto comenzamos a subir a nuestro tercer pico, aunque en lugar de buscar su parte más alta, nos dirigimos hacia el frente, dirección en la que íbamos caminando y, al asomarnos a la otra ladera, descubrimos otros rincones muy diferentes de los anteriores, con la laguna de la Mosca abajo, derramando sus aguas  y creando el inicio del río Valdecasillas y esos grandes y profundos espacios que forman toda la extensión comprendida entre el Mulhacén y el Veleta por su cara Norte.




Tras estar contemplando durante un buen rato esta maravilla, nos dirigimos a su punto más elevado, con lo que llegamos a nuestro tercer tres mil de la jornada, el Puntal de la Cornisa, con sus 3.316m de altitud.



Fotos desde todos los ángulos y recogiendo buenas panorámicas, por supuesto una con el Mulhacén de fondo y otra con la Alcazaba y, acto seguido, ponemos rumbo a nuestra 4ª cota del día.

Desde este punto, la Alcazaba se encontraba alineada con nosotros, sólo restaba caminar hacia ella en sentido ascendente, de forma relativamente suave, pero durante el trayecto existían varias elevaciones de menor entidad, a las cuales me fui subiendo y fotografiando en cada una de ellas.

La primera que nos encontramos, según he estado investigando, creo que se trataba de nuestro 4º pico de tres mil metros, La Antecima SW de la Alcazaba, con sus 3.315m de altitud, de la que inmortalizamos alguna que otra imagen.



Descendido este peñón rocoso, nos dejó en la base de la mole de nuestro objetivo principal del día del que ya se observaba desde abajo su esbelto hito y que, a medida que íbamos subiendo, descubrimos que tenía otro algo más retirado pero de similares características.






Prácticamente sin darnos cuenta, llegamos al hito primero de la Alcazaba, donde nos sentamos a contemplar las magníficas vistas y a tomar un picoteo para reponer las fuerzas perdidas. A continuación, dejando las mochilas allí, pisamos el segundo hito observando claramente toda la cordal o estribación donde se me han quedado algunos de los picos emblemáticos aun por realizar: el Puntal de Vacares, Puntal de la Caldereta y el Goterón (que no sé por dónde los tendré que hacer sin repetir muchos itinerarios), y todos los tres miles más orientales.







Así que, en este momento, se podía decir que conseguimos nuestro 5º tres mil, el pico de La Alcazaba, con sus 3.369m de altitud.


El reto había sido conseguido y, aunque prácticamente, éramos los últimos en estar en esta zona (ya que el único grupito que vimos lo dejamos cerca de la antecima), nos quedamos un buen rato contemplando las inigualables vistas en todas direcciones que nos ofrecía esta magnífica atalaya.

También nos vino bien el descanso y el tomar algunas piezas de frutas para reponernos del esfuerzo realizado. Una vez que nos empapamos a tope del lugar, y viendo la hora, algo tarde, decidimos emprender el camino de regreso.

Bajamos de la Alcazaba buscando un marcado sendero que se veía desde lo alto. Atravesamos toda la planicie cóncava, paralelamente y por la base de todas esas pequeñas elevaciones, por un sendero que, comunicaba directamente la Alcazaba, con la cabecera del Coladero.


Bajamos por él por un camino serpenteante con muy pronunciada pendiente con terreno arenoso y de pequeñas rocas sueltas. Mientras bajaba, pensaba en lo duro que debía suponer el ascender por el Colaero para llegar al pico Alcazaba.



A mitad de trayecto, como comenté al principio de este relato, miramos hacia arriba, ya que íbamos custodiados por una inmensa y alta pared rocosa, y vimos unas grandes losas que sobresalían de la pared en forma de balcón volado, dónde horas atrás estuvimos sentados sobre ella cuando coronamos el Globo Occidental. Se me pusieron las carnes de gallina!!! Mira que si le da por caerse a una losa de esas!!! Menudo susto!!

Llegando a la parte inferior del sendero, donde te depositaba sobre la extensa superficie de las Siete Lagunas, observé una protuberancia rocosa, más alta que el último tres mil que pensaba hacer en este día, el Cerrillo de Laguna Altera, y allí que me fui y me fotografié, para que quedara constancia.

Mª José siguió el senderillo. Ella ya no quería saber nada más de elevaciones, pero yo, tras éste me dirigí hacia mi 6º tres mil y esta vez, sí el último, subiéndome entre un gran caos de rocas de diferentes tamaños y colocaciones en el Cerrillo de Laguna Altera con sus 3.089m de altitud donde, tras fotografiarme y mirar con tranquilidad mi nuevo entorno, todo el circo de las Siete Lagunas, me di cuenta que otro tres mil, el Puntal de las Siete Lagunas, situado a mi espalda, me quedaría para otra ocasión, ya que ni por tiempo, ni ganas, ni fuerzas, lo podía conquistar.




Tras bajar de este último pico, bajada suave y cómoda, me encontré con Mª José y nos dedicamos a recorrer esta llanura o mezcla de diferentes mesetas suaves, siguiendo los diferentes cursos de agua que entre las diversas lagunas se iban alimentando unas a otras hasta verter toda su cuenca en la última y más grande, la laguna Hondera.



El caminar por toda esta zona, además de lo bello y agradable, con vistas espectaculares, fue el pisar sobre hierba mullida, esponjosa, que se hundía levemente a nuestra pisada y que te reconfortaba y relajaba.




Así llegamos a la altura de la última laguna, La Hondera, que vertía sus aguas dejándolas caer formando las Chorreras Negras, lugar de inigualable belleza y un clásico de Sierra Nevada. Durante un buen tramo fuimos junto a ellas bajando y observando todos sus rincones, a cada cual más llamativo.







Algo más adelante, conectamos con el punto donde, por la mañana, nos desviamos para atacar al Peñón del Globo y ya, el resto del itinerario, transcurrió por el mismo de ida.


Llegados a Trevelez, que parecía que no se iba a dar nunca (no es largo ni ná!!!), llegamos a nuestro apartamento donde una larga, merecida y amplia ducha, nos dejó como nuevo. Y de postre, una merecida cena en el bar de más abajo, en el mesón pizzería El Goterón.


DATOS DE INTERÉS DE LA RUTA:




Si quieres descargar el track de la ruta, pincha sobre el siguiente enlace:

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