domingo, 22 de enero de 2017

Circular por la Sierra de Grazalema. Por el Tajo Covezuela, refugio de Charca Verde y crestería del Morrocano

Ruta realizada el día 7 de Marzo del 2015.

Fuimos Concha, Mª José, Miguel, Patxi, Juan José y yo, Antonio, a realizar un recorrido por la sierra de Grazalema, del que yo conocía parte del mismo, pero, tanto la entrada como toda la cordal del Morrocano, iban a ser nuevas para mí.

Procedentes de Sevilla, por la carretera de Utrera y dirección Ronda, a la altura del Puerto de Montejaque, nos desviamos hacia Grazalema. Llegamos al cruce donde a la izquierda sería hacia Villaluenga del Rosario y, a la derecha, por donde cogimos, hacia Grazalema, aparcando los coches junto a la carretera, aprovechando los pocos ensanches que hay en ella, antes de llegar a la población, entre el punto kilométrico 52 a 51.

Con mochilas a la espalda y botas de montaña en los pies, nos ponemos en marcha desde la misma carretera, justamente donde el carril de tierra, proveniente de la casa de Peñaloja, contacta con la carretera. Realizamos un tramo de carretera en sentido inverso al que llegamos en coche y salimos de ella por una marcada curva a 90º, donde varios coches tenían el ensanchamiento ocupado, por ello tuvimos que aparcar algo más retirado de lo que pensamos.


Ya por sendero y dirección Sur, fuimos bordeando por el Este la falda de Cancho de la Bejeruela. En lo alto del collado, pasamos una portilla, luego, variamos ligeramente el rumbo, sentido Suroeste y continuamos bordeando el macizo, para superar un vallado lateral mediante un saltavallas, un paso en forma de escalera para superar el vallado.



Por un sendero relativamente bien marcado y claro, caminamos por el interior de un pinar, subiendo en diagonal la ladera por pendiente muy suave, aproximadamente durante un kilómetro y medio en los que salvamos un desnivel de unos 100m.


Tuvimos que pasar una nueva portilla que dio paso a una zona despejada de árboles, donde reinaban plantas similares al esparto. Este trazado diagonal, terminó en una zona donde la caliza fue comenzando a tomar protagonismo, además de la pendiente que se tornó más severa.


Subimos por la única vaguada evidente que formaban los tajos de Covezuela, terreno salpicado de rocas calizas aisladas que, a medida que ibas subiendo se hacían más compactas hasta que toda la parte superior fue por caliza 100%.







Nos acercamos a su extremo más Sur, un mirador espectacular, donde los buitres volaban por debajo de nosotros. Toda esa cara Sur de esos tajos era casi cortada a pico. Recuerdo subir por esta zona hace algunos años, en los comienzos de esta última etapa senderista tan machacona que estoy viviendo.







Toda la sierra del Caillo la veíamos longitudinalmente, incluido sus poljes, los Navazos.


Continuamos hacia el refugio de Charca Verde, cresteando un poco y pisando continuamente caliza con sus saltos, fisuras y desniveles característicos de ella.

Todo este tramo fue por roca a través, de una a otra buscando los mejores pasos, terminamos bajando directamente por la ladera rocosa hacia el refugio. Allí nos encontramos con una persona solitaria que le gustaba quedarse a pasar la noche por el propio gusto de hacerlo, él nos informó que concretamente este día se estaba celebrando la carrera de los 100Km, una verdadera burrada que no consigo comprender su finalidad.







Terminamos caminando por el clásico sendero que nos llevaría hacia Villaluenga del Rosario, vimos por ese tramo varias banderolas que señalizaban el recorrido de los corredores cuando, en un determinado punto nos salimos y lo abandonamos para, campo a través, buscar la cordal del Morrocano, para mí, la principal novedad del recorrido de hoy.



Pasamos un terreno algo caótico hasta que conectamos con el principio de la cordal pétrea. Un subida muy disfrutona y entretenida, con vistas inmejorables. Alcanzamos la cumbre del Morrocano, o como lo tienen bautizado mis compañeros de fatiga, los Falsos Llanos. desde el que se divisa toda la sierra del Endrinal con sus dos picos emblemáticos, el Reloj y el Simancón, además de todas las sierras del alrededor.










No se trata de un pico con demasiada altitud, tiene 1.453m, pero una ubicación magnífica. Desde allí, contemplamos muchísimos corredores que veíamos a vista de pájaro.


Tras el descanso y recuperación de energías perdidas, continuamos con el itinerario bajando el resto de cordal pétrea, que realizamos con mucho cuidado y precaución.










Alcanzado el valle o suelo firme, formado entre el macizo del Endrinal y las laderas del Morrocano y avanzando algo entre arbustos y zonas complejas, dimos con el marcado sendero que, proveniente de la Cuesta de Fardela, nos uniría con la Charca Verde, al pie del Reloj.



Sólo nos quedó seguirlo y conectamos con la citada Charca. Continuamos por sendero claro bordeando al Reloj, primero por el Sur, para seguir describiendo una curva envolviendo también parte de su cara Este, siempre por el sendero que nos llevaría a Grazalema, a la altura de su camping.







Cuando comenzábamos a dejar atrás la cumbre del Reloj, abandonamos el claro sendero tomando dirección Noreste, campo a través, para ir cerrando la circular, hacia el Cancho de la Bejeruela. Antes de llegar a su cumbre, cambiamos de dirección, para tomar Sureste, aprovechando la vaguada que formaba éste, bajando entre el pinar de nuevo,  en decidida pendiente y buscando los mejores pasos. A ello se unió que la luz solar nos fue abandonando, teniendo que caminar durante varios kilómetros con una tenue luz, por no decir con ausencia de ella.




Una vez alcanzado el saltavallas que usamos a la ida, repetimos carril de ida y estaba bastante claro y detallado.

Cambio de calzado y flechados a Montellano, a reponer sales minerales y demás componentes energéticos

DATOS DE INTERÉS DE LA RUTA:





 Si quieres el track de la ruta, pincha sobre el siguiente enlace:

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