viernes, 4 de enero de 2013

CIRCULAR POR EL PICO BLANQUILLA Y EL CERRO DEL VIENTO. SIERRA DE LAS NIEVES


Ruta realizada el lunes 24 de Diciembre 2012 por Guille,  Rodri y el que les escribe.

Salimos a las siete menos veinte desde Tomares, desayunamos, en Montellano, un café y su mollete con jamón correspondiente. Rico pan el que hacen en Puerto Serrano.

Una vez pasado Ronda nos dirigimos hacia El Burgo y, antes de llegar a esta población, la carretera pasa por un punto que mediante un cartel indicativo de fondo marrón nos señala el Puerto del Viento. Nosotros dejamos el coche algo antes, en una curva muy pronunciada que realiza la carretera en un ángulo de 180º.

Con las botas de montaña en los pies y la mochila a la espalda, comenzamos nuestra andadura algo antes de las nueve de la mañana.

Lo primero que vimos fueron dos carteles que prohibían el paso a personas ajenas a esta finca aunque, en ningún momento tuvimos que superar ninguna valla o portilla.


Hacía viento y algo de frío, era bastante temprano y el sol aun no había salido.

Tomamos rápidamente un senderillo algo claro - supongo que de ovejas que vimos muchas a lo largo del día - y tiramos para arriba alineados con el vértice al que íbamos a subir. Llevaba un sólo track cargado en el GPS - no hay muchos de la zona - y me servía exclusivamente un pequeño tramo, principalmente para la vuelta del pico.



Durante un buen rato no paramos de subir con una buena pendiente. Teníamos muchas posibilidades y alternativas para elegir mientras subíamos y elegimos, evidentemente, la marcada en nuestro track, aunque podíamos haberlo hecho por otros itinerarios similares.




Cuando nos dimos cuenta estábamos en lo alto de lo que, desde abajo, veíamos como límite entre la tierra y el cielo, pero para nosotros situados en este punto no era más que una posición en la continua subida que aun nos quedaba por hacer.



Próximos al promontorio rocoso, que es el vértice al que nos dirigíamos, se transformaba el terreno en unas especies de terrazas rocosas a diferentes niveles. Todas las tuvimos que superar para alcanzar nuestro objetivo, el poste geodésico.




Ahora, tengo un problema!! Este vértice, según muchos blogs en los que me he estado informando para realizar esta ruta, se llama pico del Viento de 1.428 m de altitud pero, según el IGN, es el pico Blanquilla de 1.428m de altitud. Estamos en la Sierra Blanquilla.


En el polo opuesto, utilizando la carretera como eje, el IGN marca al Cerro del Viento con 1.302 m de altitud, así que yo utilizaré los términos oficiales del Instituto Geográfico Nacional.

Tras un rato en el pico Blanquilla tomando algo de sol que, por fin, salió, tomamos algunas frutas, barritas y líquido elemento. Yo para variar me moví por los alrededores llegando al extremo de la cordal con inmejorables vistas.



Emprendimos la bajada del vértice realizando una circular. Bajamos por una gran pendiente campo a través utilizando los senderillos de los animales hasta conectar con el trozo de track que tenía cargado, utilizándolo para caminar por encima de unos pequeños cortados.






Llegamos a una pequeña explanada desde la que se observaba un bonito torcalito por el que nos metimos buscando el mejor paso para conectar con la carretera situada debajo de nosotros.




Tuvimos la suerte de pillar la dirección adecuada y rápidamente conectamos con ella.


La atravesamos y, en unos inmensos bloques de piedra, nos subimos para comer algo de fruta y coger energía para el próximo ascenso.

Al principio, tuvimos que bajar algo hasta llegar al fondo del valle y comenzamos la subida por la falda de la montaña - subiendo en diagonal - sobre la que se sitúa el cerro del Viento.


Son paredes verticales que a primera vista parecen inexpugnables, pero cuando habíamos alcanzado una generosa altitud, topamos con una manga o lengua de piedras, para mí, por desprendimientos ocurridos, que tuvimos que pasar transversalmente, de repente nos encontramos una valla y aunque estuvimos buscando un posible paso, una portilla o algo parecido, no lo logramos hallar.




Tras pasar la valla, buscamos el tramo más cómodo y fácil, para poder pasarla y no deteriorarla, nos dimos cuenta que a lo lejos, en la parte más baja de la valla, igual, había una especie de cancela, pues desde lejos se veía de distinto color que el vallado.

Una vez superado este obstáculo, nos dirigimos hacia la base de los cortados o paredes verticales, que también estaban limitados por un vallado, subimos un poco para llegar a esta zona y continuamos andando dejando la valla junto a nosotros a nuestra izquierda.


Íbamos mirando un posible paso que nos permitiera acceder a la cordal de este cerro y, de repente, vimos una especie de canchal que aparentemente tenía desde abajo ciertas posibilidades de éxito.

Lo primero era superar de nuevo la valla. Buscamos un tramo cómodo y la superamos, después nos pusimos, mano a la obra, a subir entre pedregales y bloques mayores, pero con un trazado intuitivo que nos permitió llegar a la cordal, o más bien, a un pequeño ensanchamiento plagado de piedras y de hierba verde.




Tras realizar multitud de fotos hacia un lado y otro de esta loma, nos dirigimos hacia la parte inferior de esta teórica cordal que poseía unos cortados de vértigo y anduve un rato sobre la cresta en sentido descendente por verla y ver sus vistas.





Como hoy es un día que no había que tardar mucho en regresar, ya que es Nochebuena, rápidamente enfilamos hacia su cumbre y en un momento estábamos en el Cerro del Viento que, bien que le han puesto el nombre!! Menudo vendaval soplaba allí arriba!! Aunque, en honor a la verdad, en Blanquilla igual o más.




Las fotos de rigor, las últimas viandas y, por supuesto yo, hacia el extremo de esta cordal del Cerro, que se corta a pico y son alucinantes las vistas desde aquí. Impresionantes!!!


Sólo nos quedaba bajar y, en el google earth, percibí unos caminos o carriles a los que quería llegar para conectar y terminar la ruta por ellos.

Se encontraban situados por la falda que bordeaba al cerro contraria a la que habíamos subido. Así que en esa dirección nos fuimos.


Cuál fue nuestra sorpresa, tras seguir un sendero relativamente bien marcado que además iba en la dirección propicia, al encontrarnos una especie de pequeño llano-terraza que limitaba a un impresionante cortado.




Nada, aprovechamos las magníficas vistas que desde aquí se nos regalaba y no nos quedó otro remedio que modificar la trayectoria. Fuimos bordeando los márgenes o límites de estas grandes paredes verticales y, por su parte superior, nos encontramos con una gran depresión llena de un gran caos de rocas que tomaba una inclinación hacia donde nos dirigíamos, pero no teníamos claro si abajo del todo podíamos acceder al camino ansiado.


Ante la duda preferimos seguir adelante. Buscando una alternativa mejor y más segura, pasamos debajo de unas inmensas torres de electricidad y eso nos hizo pensar que la posibilidad de bajar era mayor.

Encontramos entonces un marcadísimo sendero,  lo seguimos y nos bajó hasta conectar con el carril.




Caminamos sobre él hasta divisar la carretera y luego por el lecho de un arroyuelo que, al principio, circulaba paralelo al camino y, luego, terminó conectando con la carretera y nos llevó justo hasta donde teníamos el vehículo aparcado.







Segundos antes habíamos visto un numeroso rebaño de ovejas atravesando la carretera y pasando junto a nuestro coche.

Cambios de botas y camiseta y, para casa.

Datos de interés de la ruta:





El track de la ruta lo puedes descargar en el siguiente enlace:

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=3769320

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